Liber Gomorrhianus

23 Septiembre, 2016 – Espiritualidad digital

Medidas sobre toda medida

medida    Cuando Jesús habla de su Pasión, no la menciona como un infortunio o un error del sistema, como uno mencionaría que perdió el autobús o se cayó de la bicicleta. Jesús habla de su Pasión como algo necesario: El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser despreciado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.

    Cualquiera podría preguntarse el porqué de esa necesidad. ¿Acaso no nos dice santo Tomás que una gota de la sangre de Cristo podría redimir a la Humanidad entera de todos sus pecados? ¿Por qué era necesario tanto dolor, por qué semejante exageración en la medida?

    Queda claro que no se trata de una necesidad de justicia; santo Tomás no se equivocó. Para cumplir con la justicia, hubiera bastado con una gota de sangre del Niño Jesús, vertida al pincharse con un alfiler.

    Si la medida del sufrimiento de Cristo fue exagerada, el motivo fue que su Amor por el hombre era descomunal, abrumador. Jesús necesitaba demostrar un Amor por encima de toda medida, y por eso tenía que entregar, no una gota, sino hasta la última gota de su sangre. Era su forma de decirte: «Así te amo».

(TOP25V)

La Santa Misa y el Divino Protocolo