“Evangelio

14 Septiembre, 2016 – Espiritualidad digital

Dulces clavos, dulce árbol donde la vida empieza

santa cruz    A nuestros primeros padres los engañó el Demonio presentándoles a un dios malo y perverso, que les prohibía comer de todos los árboles del jardín para evitar que fuesen como él.

    Hoy, el propósito del Tentador no es acercar al hombre a un árbol prohibido, sino alejarlo de Árbol de salvación. Y, para ello, también miente, y muestra la Cruz como el retablo de todos los espantos. «La Cruz –parece decir– significa que Dios quiere que sufras. Quiso que sufriera su Hijo y ahora quiere que sufras tú»…

    Es urgente acabar con esa imagen deformada de la Cruz que tiene como centro el dolor. Porque, aunque hay dolor en la Cruz, también lo hay en la vida, incluso en la de quienes huyen de la Cruz. No es el sufrimiento el que vivifica ese Árbol:

    Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. ¡He ahí el verdadero retrato de la Cruz! Dios no inventó el dolor en el Calvario; lo que hizo allí fue abrazarlo y perfumarlo de Amor. No nos acercamos a la Cruz para sufrir, sino para amar y ser amados, para dar sentido a nuestros sufrimientos convirtiéndolos en dolores de parto hacia la Vida.

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