“Evangelio

11 Septiembre, 2016 – Espiritualidad digital

Dale a Dios una alegría

abrazar a Dios    Cuando el hijo pródigo dice a su padre: dame la parte que me toca de la fortuna, lo que realmente le dice es: «Padre, en adelante viviré como si hubieras muerto. Me llevaré tu dinero y prescindiré de ti el resto de mis días. Dirigiré mi vida sin padre que me oriente. Soy el amo».

    En cuanto al hijo mayor, cuando le reprocha a su padre: a mí nunca me has dado un cabrito para celebrar una fiesta con mis amigos, realmente le está diciendo: «Eres un estorbo para mis deseos. Tu presencia y tu autoridad me impiden ser feliz».

    Conozco a los dos: A quien toma el control de su vida y se comporta como si Dios no existiese, y a quien obedece a Dios deseando en el fondo que Dios muriera, porque le está amargando la vida el que no le permitan pecar. Son dos infelices a quienes más les valdría no haber nacido que vivir así.

    Tú dile a Dios: «¡Me alegro de que existas! Eres la alegría de mi existencia. Eres la luz en mi camino. Eres el alma de mis días. Moriría si no te tuviese cerca». Haz que Dios se alegre de ser Dios.

(TOC24)