Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

9 Septiembre, 2016 – Espiritualidad digital

Toda la vida estudiando y sin aprender

estudiando    ¡Dios mío! ¡Qué lejos lo veo! Y ya no soy ningún niño… No está el discípulo por encima de su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. Después de todos estos años tratando de aprender, ¡me siento tan lejos! Me parece imposible que pueda un día terminar mi aprendizaje y ser como Tú. Faltan años Luz. Lo escribo con mayúscula, porque la Luz eres Tú, aunque los años los ponga yo.

    Podría desanimarme; pensar que ha sido un intento imposible y que jamás llegaré al fin de mi aprendizaje … Pero no me vencerá el desaliento. Sé que conoces mis deseos, y que sabes que quisiera, más que nada en este mundo, desaparecer para que sólo Tú vivieras en mí. En ocasiones pienso que es lo único que puedo hacer: desearlo con todas mis fuerzas. Por eso confío en que mires más mis deseos que mis logros.

    Sigo aprendiendo; al menos estudio, leo y oro. Pero, cuando se trata de ser como mi maestro, eso no basta. Aprender no es estudiar, sino dar vida a lo estudiado. Pues bien: Tú, que eres la Luz, sé también la Vida. Apodérate de mí, para que mi aprendizaje termine.

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