Liber Gomorrhianus

25 Agosto, 2016 – Espiritualidad digital

No es bueno estudiar…

estudiar    Cuando estudiaba el Bachillerato, mi profesor de latín nos repetía, cada vez que se acercaba el examen: «Non oportet studere, sed studuisse». «No es bueno estudiar, sino haber estudiado». He conservado esa frase, y le he cambiado el verbo muchas veces.

    Estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. Hace unos días te dibujé una aparición de tu ángel hablando de tu muerte. Hoy te dibujo otra: Supón que, conforme lees estas líneas, apareciera ante tus ojos tu custodio con la noticia de que morirás esta noche. ¿Qué harías? ¿Irías a confesar tus pecados para que la muerte te encontrase limpio y Dios te acogiera en su reino?

    Bueno… Ya habrías reaccionado mejor que muchos. Conocí a un hombre que, sabiendo que apenas le quedaban meses de vida, decidió dilapidar su dinero en experimentar todos los placeres que no había tenido tiempo de conocer. Ir a confesar me parece infinitamente más sabio. Pero lo mejor sería que ni siquiera tuvieras que hacerlo, porque estuvieses ya confesado. «Non oportet studere»…

    ¡Qué maravillosa costumbre, la de la confesión frecuente! Quien la practica se encuentra siempre en vela, preparado para presentarse ante el Señor cuando le llame.

(TOP21J)