Evangelio 2018

19 agosto, 2016 – Espiritualidad digital

Los pilares de la santidad

pilares    Cuando Jesús, al referirse a los mandamientos del amor a Dios y al prójimo, explica que estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas, está diciendo que, sin ellos, el edificio de la santidad se desmorona, por muchas que sean las virtudes que lo conformen.

    Si eres casto pero no amas, tu castidad parece frialdad y castración, no ofrenda.

    Si eres humilde pero no amas, eres cobarde. Tu falsa humildad es disfraz de tu comodonería. No quieres destacar para no complicarte la vida.

    Si das limosna pero no amas, tus limosnas son negocio: ¿qué estás comprando: la gratitud de los demás, alabanzas de los hombres… la salvación de tu alma?

    Si eres sincero pero no amas, eres un fresco. Y un deslenguado.

    Si eres amable pero no amas, eres un vanidoso. Te haces amar, pero no quieres corresponder con la misma moneda a quienes caen en tu trampa.

    Si eres trabajador pero no amas, tu trabajo está al servicio de tu egoísmo. Trabajas para edificarte un imperio, no para servir.

    Si amas a Dios y al prójimo, y no tienes ninguna otra virtud… Sólo ten paciencia. Un gran edificio se comienza por los pilares. Y tú los tienes.

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