Evangelio 2018

15 agosto, 2016 – Espiritualidad digital

No es bueno que el Hombre esté solo

asunción de la Virgen    De Cristo se dice que «ascendió», mientras que de María proclamamos que «fue asunta». El Hijo de Dios, que había descendido del cielo a la tierra por designio del Padre, subió de nuevo a los cielos por su propio poder. La Virgen María, sin embargo, aun siendo la más perfecta y hermosa entre las criaturas, precisamente por ser criatura, todo se lo debe Dios. Y el mismo Dios que la llenó de gracia y la vistió de hermosura, con su poder la llevó al cielo en cuerpo y alma.

    No podía permitir Dios que experimentara la putrefacción de la muerte el cuerpo que jamás se desposó con el pecado. Ni debían ser pasto de gusanos el vientre que durante nueve meses fue el primer sagrario o los pechos que nutrieron la carne del Salvador. Ni podían corromperse los miembros de la criatura más hermosa jamás salida de las manos del Creador.

    Por eso quiso el Padre concederle a su Hijo la gracia de tener junto a Él, en el cielo, los mismos labios de Madre que de niño lo besaron. No es bueno que el Hombre esté solo.

    ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

(1508)