Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

14 Agosto, 2016 – Espiritualidad digital

Idólatras de la paz

paz    La paz es distintivo de los hijos de Dios, además de uno de los frutos del Espíritu. Es la señal de que un cristiano se encuentra unido a su Señor. Pero se trata de un signo, no del tesoro buscado. El tesoro de un cristiano no es la paz, sino Cristo, y hacer en todo su voluntad.

    En ocasiones, la paz se convierte en el bien anhelado. «Rezo para buscar paz. Vengo a la iglesia porque necesito paz. Me confieso porque me da paz»… Cuando eso sucede, a uno le cuesta distinguir la piedad del yoga. Lo que unos buscan rezando, otros lo buscan poniéndose cabeza abajo durante horas.

    ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? El problema de los idólatras de la paz es que detestan la guerra. Y Cristo ha venido a entablar un combate a muerte en el que todos tenemos parte. Ese combate lo llevó a sufrir pavor y angustia en Getsemaní y en el Calvario. Pero no lo seguirán hasta allí los que buscan en la piedad un relajante muscular.

    Necesitamos cristianos combativos, en guerra permanente contra sí mismos y contra el pecado. La paz ya nos la dará Dios cuando Él quiera.

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