Liber Gomorrhianus

8 agosto, 2016 – Espiritualidad digital

Asuntos tributarios

impuestos    Muchos se llevan las manos a la cabeza cada vez que, en España, algún político o candidato a lo-que-sea amenaza con cobrar el I.B.I a los templos católicos, aún exentos de ese tributo –igual, por cierto, que las sedes de los partidos o los sindicatos, o cualquier otro inmueble con finalidad social–. Supongo que es cuestión de tiempo, en un mundo como el nuestro, el que la Iglesia vaya perdiendo cualquier trato de excepción, por justo que sea. Y, cuando ese momento llegue, aunque haya que decir públicamente que la medida es injusta, no creo que a nadie le importe demasiado o nos haga demasiado caso. Si nos dicen que paguemos, pagaremos.

    – Los reyes de este mundo, ¿a quién cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños? – A los extraños. – Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos…

    También Pablo hablaba de renunciar al derecho a comer de todo para no crear escándalo al débil. Al fin y al cabo, somos almas enamoradas cuya santa obsesión es el reino de Dios. Y, por no perderlo, estamos dispuestos a renunciar a derechos, a riquezas e incluso a la honra. Nuestro tesoro está en los cielos.

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