“Evangelio

6 Agosto, 2016 – Espiritualidad digital

¡Claro que se está bien! Pero hay que llegar

transfiguración    He aquí el momento en que, según había anunciado Jesús, algunos de entre sus apóstoles vieron llegar al Hijo del hombre con majestad (Mt 16, 28). Sobre el monte Tabor, durante unos instantes, Pedro, Santiago y Juan experimentaron el cielo. Desaparecieron dolor, muerte, tentaciones y pecado, y Cristo, radiante de hermosura, lo era todo en todos (1Co 15, 28).

    Pedro dijo: Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.  El evangelista añade: No sabía lo que decía.

    ¡Claro que se está bien, querido Pedro! En el cielo se está tan bien, que cualquier placer o gozo de esta vida parecen, en comparación, dolor insufrible. Pero no puedes plantar la tienda en un lugar al que no has peregrinado. Estás ahora allí como estuvo Abrahán en la Tierra Prometida, para pregustarla y desearla. Pero, tras aquel primer deleite, Israel tuvo cientos de años de desierto y peregrinación hasta que la conquistó. También tú, ahora, pregustas el cielo como invitado sobre el Tabor. Pero, para poder plantar allí la tienda eternamente, tendrás que subir antes a otro monte, y traspasar la puerta estrecha. No hay cielo si antes no hay Cruz.

(0608)