“Evangelio

30 Julio, 2016 – Espiritualidad digital

El martirio del P. Jacques Hamel

Jacques Hamel    Y mandó decapitar a Juan en la cárcel.

    ¿Cómo no acordarse del P. Jaques Hamel, degollado el pasado martes en Normandía mientras celebraba la santa misa?

    El martirio de un sacerdote no es, en el historial de esta banda de asesinos, un crimen más. Porque un sacerdote es alguien que tiene su vida ofrecida por las almas; es otro Cristo. El martirio de un sacerdote es una bomba de gracia, una eclosión de vida eterna infundida en las entrañas de Europa.

    Esta guerra no es la de los malos contra los buenos. En Europa se asesina a miles de niños cada día en el vientre de sus madres. Cuando esta banda sanguinaria irrumpe en escena y mata a decenas de personas, todos nos horrorizamos. Pero nadie nos cuenta la masacre de niños que se está cometiendo en nuestra casa con el silencio y el respaldo de sus gobernantes. Si Dios está castigando a nuestra civilización con esta horda de asesinos, es para que Europa recapacite y se convierta de nuevo a Él.

    En semejante situación, la sangre de un sacerdote, derramada sobre el altar, es lo único que puede transformar los corazones de los europeos. Lo malo es que acojona.

(TOP17S)