Evangelio 2018

21 julio, 2016 – Espiritualidad digital

La justa injusticia de Dios

injusticia    ¡Qué extraña, la justicia redistributiva de Dios!: Al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Es como aumentar la fortuna de los ricos mientras a los pobres se los multa hasta su ruina.

    Y, sin embargo, la injusticia de Dios está llena de justicia. Porque, en el orden espiritual, todo sucede al revés. No basta desear tener dinero para tenerlo realmente. Pero basta desear –¡de verdad!– la santidad para haber comenzado a alcanzarla. En el orden espiritual, los deseos lo son todo. A grandes deseos siguen grandes santidades, mientras que el mediocre en gracia lo es por ser mediocre primero en sus deseos.

    Si no rezas más, es porque no quieres. Y lo poco que ahora rezas lo dejarás de rezar un día por tu culpa, por mediocre. Si no amas más a Dios es porque te da miedo. Y lo poco que ahora lo amas lo dejarás de amar por tu culpa, por cobarde.

    Ahora bien: si quieres ser muy santo, si de verdad quieres amar a Dios hasta consumirte… Entonces Dios se entregará a ti por entero, tú serás suyo, y Él será tuyo.

(TOP16J)