Liber Gomorrhianus

18 Julio, 2016 – Espiritualidad digital

San Hermógenes y las varices

repetidor    Siempre ha habido personas a quienes lo milagroso les excita. Si les dicen que san Hermógenes se aparece sobre un repetidor de telefonía móvil, cubrirán de flores el poste y se postrarán allí. Como son adictos al milagro, no les bastará con la aparición: proclamarán que bajo esa antena se curan las varices, y congregarán allí a cientos de varicosos. Lo peor es que, probablemente, algunos se curen. ¿Por qué?

    – Esta generación perversa y adúltera exige un signo, pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás.

    ¿Son los milagros signo inequívoco de la presencia divina? No necesariamente. También el demonio puede curar enfermedades, si Dios se lo permite. Los amantes del milagro se lo ponen fácil al Enemigo.

    Tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. El único signo que Satanás no puede robarle a Dios es la Cruz; es incapaz de entregar la vida. Si quieres un signo inequívoco de la presencia divina, mira a la Cruz. La señal (el signo) del cristiano es la santa Cruz. Está cerca, ¿verdad? Y deja en paz a la pobre antena, que interfieres las comunicaciones. San Hermógenes no usaba móvil.

(TOP16L)