Liber Gomorrhianus

8 Julio, 2016 – Espiritualidad digital

Rezando por los lobos… y sobreviviendo

lobos    Permíteme decirte, Señor, que no sé si, dos mil años después, seguimos entendiendo cuál es nuestro lugar. Tú dijiste: Mirad que os mando como ovejas entre lobos, y así, como cordero arrojado a los depredadores, caminaste el primero. Y fuiste sacrílegamente devorado para, así, quedar amorosamente ofrecido al Padre por la redención de los hombres.

    Hoy, tus ovejas se encierran en apriscos y rezan por los lobos mientras los lobos aúllan. Se han creado sus ambientes y se han encarcelado en sus guetos. Páginas web católicas, medios de comunicación católicos, películas católicas de cine y literatura piadosa hasta reventar. Unos no van a las playas porque hay desnudos, otros no van a los bares porque se blasfema… El domingo pasado, cuando animaba a mis feligreses a estar cerca de quienes no creen, alguien me dijo: «Mientras yo venía a misa, mi vecino se iba al “orgullo”… ¿De verdad quiere que me haga amigo de “ése”?». Desde el aprisco, las ovejas rezan por los lobos. Pero no salen del aprisco para que no se las coman…

    Tendríamos que mirar más y mejor al Crucifijo. Así acabó, devorado por los lobos, el que comía con publicanos y prostitutas. ¿De quién somos discípulos?

(TOP14V)