“Evangelio

30 Junio, 2016 – Espiritualidad digital

Pirotecnia y aburrimiento

pirotecnia    ¿Creéis que ha cambiado la condición humana en dos mil años de cristianismo?

    Cuando Jesús perdona los pecados, los hombres se dijeron: «éste blasfema». Cuando cura al paralítico, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios.

    Aún hoy, los milagros suscitan mucha más expectación que las absoluciones. Yo puedo pasar tres horas en el confesonario y recibir a doce penitentes. Pero como alguien corra la voz de que mis manos curan la colitis ulcerosa, y la gente se lo crea, se formarán en mi confesonario más colas que en el del propio cura de Ars. Por cierto, no curo la colitis ulcerosa. Pero perdono los pecados en nombre de Dios. ¿Qué es más fácil?

    A muchos les gusta lo extraordinario, la pirotecnia celestial. Conozco a algunos que, cuando les duele la cabeza, prefieren acudir al exorcista que tomar una aspirina. ¡Qué vulgaridad, tomar una aspirina, habiendo exorcistas! ¡Qué aburrimiento!

    Y, sin embargo, Dios puede ser muy aburrido a veces, aunque muchos no lo entiendan. La voz ronca del sacerdote anciano que te absuelve, la media hora de oración ante el sagrario luchando contra el sueño, el trabajo de todos los días realizado con amor nuevo… Claro que, seguramente, éste blasfema.

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