Liber Gomorrhianus

18 junio, 2016 – Espiritualidad digital

A cada día le basta su gracia

gracia    No sé si el Señor echó mano de un refrán, o si el refrán lo compuso Él. En todo caso, como toda sabiduría viene de lo alto, la frase es sabia y es de Dios:

    A cada día le bastan sus disgustos.

    Y es que cada día tiene también su gracia. Dios no me dará la gracia hoy para solucionar los disgustos de mañana.  Si pienso en ellos con miedo, me agobio y no querré vivir para no tener que afrontarlos. Pero, cuando lleguen, la gracia de ese día me ayudará a sufrirlos con paz. Anota bien lo que he escrito: sufrirlos con paz. Porque sería ingenuo adelantarse a Dios y pensar: «Dios se encargará de que tal desgracia no suceda». ¿Tú qué sabes? Quizá permita que suceda, por tu bien. Y por tu bien te otorgue la paz para sufrirlo y el amor para ofrecerlo. ¡Déjale a Él! Tú aprovecha la gracia de hoy para los disgustos de hoy.

    – ¿Entonces, un día sin disgustos es un día sin gracia?

    ¿Existe un día sin disgustos? Grandes o pequeños, siempre vienen. Pero, aunque hubiera un día sin disgustos, Dios te daría la gracia de ocuparte de los disgustos de los demás.

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