Liber Gomorrhianus

16 Junio, 2016 – Espiritualidad digital

¡Como si no tuviera importancia!

perdonar    La petición del Padrenuestro: líbranos del Maligno deberíamos formularla cuando abrimos las Escrituras. Porque, en ocasiones, el tentador oscurece, ante nuestros ojos, frases que deberían hacernos estremecer.

    Por ejemplo: Si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas. Con estas palabras o con otras, como la parábola del siervo sin entrañas (Cf. Mt 18, 23–35), esta realidad aparece de forma recurrente en los evangelios. Dios no perdonará a quien no ha querido perdonar a su prójimo.

    Lo peor que nos puede suceder es que leamos estas líneas y continuemos la lectura como si tal cosa. ¿No te hace estremecer?

    Mírate bien: estás siendo distante con tu cónyuge porque piensas que no se ocupa de ti. Llevas dos días sin apenas hablarle a tu hijo menor porque te respondió mal. Y hace meses que no llamas a ese amigo que –según crees– reveló una confidencia que le hiciste. Por no hablar de lo que guardas ahí dentro para algunos políticos y personajes públicos.

    Si murieras antes de esta noche y te presentases así ante Dios… ¿De verdad crees que bastaría con decirle que te has confesado el pasado domingo? ¿En serio?

    Creo que tienes trabajo que hacer.

(TOP11J)