Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

8 Junio, 2016 – Espiritualidad digital

Cristiano Ronaldo y yo

Ronaldo    Hace más de 35 años que no doy una patada a un balón. Cuando, en mi juventud, me atreví a hacerlo, no fui precisamente Beckenbauer (por citar a un grande de entonces). Y si, ahora, Dios me pidiera que jugase como Cristiano Ronaldo, quizá pensara que no hay salvación para mí. O quizá le dijese: «¡Pónmelo más fácil! ¡Pídeme otra cosa!».

    El Señor respondería: No he venido a abolir, sino a dar plenitud. Es decir: «No te voy a pedir menos, sino más. Aparte de jugar al fútbol como Ronaldo, jugarás al tenis como Nadal».

    Parece poco razonable, poco propio de Dios. Y, sin embargo, nada más propio de Dios, excepto por la estupidez deportiva del ejemplo. Porque, tras pedir al hombre que cumpliera una ley imposible para sus fuerzas, en Cristo le pide que vaya más allá y alcance la santidad.

    Pero deberíamos haber leído bien. He venido a dar plenitud no es un mandamiento, sino una promesa. «No te voy a pedir menos, te voy a dar más. Yo te haré santo. Y, si fuera mi deseo, te haría jugar al fútbol como nadie. Pero mi deseo es que seas santo. Lo del fútbol déjalo para los jóvenes».

(TOP10X)