Evangelio 2018

31 mayo, 2016 – Espiritualidad digital

Tan larga pausa en tan pequeña coma

150px-Comma    Es una de las primeras bienaventuranzas del evangelio: Bienaventurada tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

    Su tesoro, más que en lo que dice, está en lo que no dice; lo guarda en una coma oculta entre dos puertas. Entre has creído y porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá, reposa esa coma que contiene un abismo de tinieblas.

    María cree en el mismo momento de la Anunciación. Allí le promete el Señor que su Hijo será rey, y que su reino no tendrá fin. Pero la promesa no se cumple acto seguido. Hay una coma entre medias, y una coma significa «pausa».

    Han pasado dos mil años, y aún no hemos cruzado la coma (ya parece punto y aparte, que no punto y final). Cristo aún no reina en muchos corazones, y el reino que no tendrá fin no cesa de irse instaurando sin llegar a instaurarse del todo. Un día vendrá sobre nosotros, y nos llenaremos de alegría. Pero, entre tanto, somos parte de una divina pausa. Cuando Dios termine de tomar aliento y vuelva a hablar, sabremos que debemos su Reino a la fe de una Virgen.

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