Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

30 Mayo, 2016 – Espiritualidad digital

Ese prestigio tan tuyo

prestigio    En España contamos con una expresión que resume en pocas palabras la parábola de los viñadores homicidas: acabar con el mensajero.

    Envió un criado a los trabajadores. (…) Ellos lo apalearon. (…) Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Aquellos hombres –y, más tarde, el hijo– no iban en nombre propio. Quienes les golpearon ni siquiera los conocían. No tenían nada personal contra ellos. Pero bastaba que vinieran en nombre del Amo para que fueran objeto de los odios más crueles.

    Examínate, cristiano, sobre tus respetos humanos. Eres joven, eres simpático, tienes «gancho», eres inteligente y, además, quienes te rodean lo saben. Caes bien. Pero no quieres darte a conocer abiertamente como discípulo de Cristo, porque sabes que, si lo hicieras, toda esa imagen que te has forjado quedaría «manchada». Y muchos de quienes hoy te admiran se reirían a escondidas de ti. Otros dejarían de contar contigo. Y otros…

    … Otros, fiados de tu prestigio, se acercarían también a Cristo. Pero no van a hacerlo, porque tú no quieres arriesgarte a perder a los demás. Tu prestigio podría ser arma de apóstol. Pero, por tus respetos humanos (¿cobardía?), se ha convertido en escondite de acomplejado.

(TOP09L)