Liber Gomorrhianus

26 Mayo, 2016 – Espiritualidad digital

¿Quién les dará la buena noticia?

buena noticia    Mucha gente se alejaba del ciego, porque su enfermedad lo hacía pasar entre los hombres por maldito. Otros lo maldecían, y, cuando gritaba, le regañaban para que se callara. Pero, como de todo hay en este mundo, también hubo algunos que se acercaron a él para darle la buena noticia: Ánimo, levántate, que te llama. Y le alegraron el día.

    Pienso en tantísimas personas que viven sin Dios en el mundo. Con lentes progresivas de alta gama y ciegos como piedras, porque todo lo que ven son tinieblas que se mueven. Y me apena contemplar a cristianos que no tienen el más mínimo interés por acercarse a ellos. «No son de los nuestros», parecen pensar. Y pasan su tiempo libre con quienes sí son «de los suyos». Otros, también «cristianos», los desprecian. Los tienen por ateos, adúlteros y descreídos.

    Pero tiene que haber cristianos que se compadezcan. Que se acerquen a esos hombres y mujeres que viven sin Dios, les ofrezcan su amistad y los traten con cariño. Y que, con su alegría, les griten: Ánimo, levántate, que te llama, para alegrarles la vida.

    Para sanar a esos ciegos, Jesús cuenta contigo. ¿Qué haces tan a gusto con «los tuyos»?

(TOP08J)