“Evangelio

20 Mayo, 2016 – Espiritualidad digital

Mira bien con quién te casas

novios    Son palabras que se pronuncian en todas las bodas:  Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Los contrayentes deberían escuchar estas palabras con reverencia. Aunque mejor sería que las hubiesen escuchado antes.

    Dios, en los sacramentos, obedece al hombre. Si consagro una hostia mal recortada y sucia, Dios la transforma igualmente en el cuerpo y la sangre de su Hijo. Es responsabilidad mía el presentarle a Dios una hostia digna, limpia y hermosa, para estar a la altura de su Amor.

    Si dos personas presentan a Dios una unión fruto del capricho de la carne, Dios la bendecirá igualmente. Pero los novios deben presentar a Dios dos corazones a quienes el propio Dios haya unido. Cuentan del rey Balduino que encargó a la presidenta de la Legión de María de Bélgica que le eligiese novia, para estar seguro de que su consorte venía de mano de la Virgen.

    No hace falta que nos pidáis a los párrocos que os encontremos a la persona con quien compartir vuestra vida. Pero procurad, los jóvenes, no dejar esa tarea en manos de la carne. Buscad a la persona elegida por Dios para acompañaros en el camino hacia el cielo.

(TOP07V)