Evangelio 2018

22 abril, 2016 – Espiritualidad digital

Huésped, guía, camino y meta

guía   Es fácil entender el volveré y os llevaré conmigo de Jesús como una alusión a su última venida. Es fácil entenderlo así, pero ya es mucho esperar. Además, no es así como debemos entenderlo; al menos, no es sólo así.

   Jesús de Nazaret, que fue vomitado de este mundo por la maldad de los hombres y recibido en el Cielo por su Padre, no ha cesado de volver a las almas de los suyos por su Espíritu. Cada vez que un niño es bautizado, y cada vez que un pecador confiesa sus culpas y recibe la absolución sacramental, Jesús vuelve a la tierra, entra en el alma de su elegido, y, desde dentro, muy dentro, guía a esa alma hacia el Cielo.

   La gracia de Dios es Cristo que te toma de la mano y te lleva con Él, siempre y cuando tú te dejes guiar y obedezcas las insinuaciones del Paráclito. A donde yo voy ya sabéis el camino… Yo soy el camino. El Espíritu te transforma en otro Cristo, en el mismo Cristo. Y así, aunque aún no hayas alcanzado la meta, ya estás en la meta, porque Él, que es el camino, es también la meta. Descansa…

(TP04V)