Evangelio 2018

19 abril, 2016 – Espiritualidad digital

El caradura y su amigo devoto

caradura   «¿Por qué no tengo fe?», pregunta un hombre acostumbrado a vivir como si Dios no existiese ante la mirada perpleja de un amigo devoto. Toma el amigo devoto los santos evangelios, y lee en voz alta: vosotros no creéis, porque no sois ovejas mías. «¿Y qué culpa tengo yo –pregunta el descreído– de no ser oveja suya?». El amigo devoto, más dotado de piedad que de buena formación, le mira con sonrisa lastimera y le dice: «Voy a rezar por ti, para que Dios te dé fe. No te preocupes».

   Amigo devoto: No sois ovejas mías no significa que Cristo no nos haya redimido a todos. Significa que, a pesar de la Redención, muchos han decidido casarse con otro. Cada uno es oveja de aquél a quien le entrega la vida. Y si uno decide desposarse con sus pecados, por más que Dios le hable jamás le escuchará.

   Anda, dile al caradura de tu amigo que, si desea tener fe, debe primero decidir divorciarse de sus pecados y mirar al Señor. Entonces creerá, confesará sus culpas, y será alimentado con el Pan de vida. En este caso, estoy plenamente a favor de la comunión de los divorciados vueltos a casar.

(TP04M)