Evangelio 2018

11 abril, 2016 – Espiritualidad digital

Estómagos y almas

estómagos   A menudo, personas que viven de espaldas a Dios, e incluso algunas que hacen profesión pública de su ateísmo, alaban a la Iglesia por su labor social: «Padre, yo no creo en la Iglesia, pero admiro a los misioneros y colaboro con Cáritas».

   Bien está, pero me preocuparía que sacerdotes y seglares nos sintiésemos satisfechos con estas alabanzas. Porque la finalidad principal de la Iglesia no es socorrer a los necesitados, sino propagar el amor a Cristo y llevar almas al Cielo. No deberíamos olvidarlo jamás: el socorro a los necesitados es una forma de anunciar el Amor de Dios. Y si los hombres nos ven como héroes y no como santos, deberíamos pensar que algo estamos haciendo mal, o que hemos olvidado para qué estamos en el mundo. ¿De qué serviría llenar estómagos, si, al final, las almas se condenasen?

   Me buscáis, no porque hayáis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. A quienes te hagan alabanzas de la labor social de la Iglesia, recuérdales que esa tarea es nuestra forma de anunciar el Amor de Dios por los hombres. Pero si ese mensaje no llega a las almas, por muchos estómagos que hayamos alimentado, habremos fracasado estrepitosamente.

(TP03L)