Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

10 Abril, 2016 – Espiritualidad digital

La tristeza pascual

tristeza pascual   Bajo la luz de la Pascua, todo se vuelve alegre. Incluso la tristeza.

   Podría parecer una contradicción; un imposible, como su hubiera escrito que la tiniebla se vuelve luminosa. Porque la tiniebla, al ser invadida por la luz, deja de ser tiniebla, y, por tanto, desaparece. Del mismo modo, parecería que la tristeza, al ser invadida por el gozo, tendría que desaparecer para convertirse en alegría. Sin embargo…

   Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería. Existe una tristeza alegre, una tristeza pascual.

   Las tres preguntas de Jesús han traído al corazón de Pedro el recuerdo de sus tres negaciones. Le duelen ahora más que nunca, porque Cristo pide amor a quien pagó su Amor con traición. Pero la cercanía del Maestro, la sonrisa que hay en su mirada, y el cariño con que le encomienda el cuidado de sus ovejas muestran abierto ante Simón el camino del perdón y las puertas de la vida eterna. En ese momento, la tristeza queda bañada en alegría. Llora el corazón, y duele, pero el llanto y el dolor están llenos de esperanza.

   Ojalá acudas tú a confesar tus pecados en esta pascua con esa alegre tristeza pascual.

(TPC03)