Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

4 Abril, 2016 – Espiritualidad digital

La Anunciación: llega tarde, pero llega

anunciacion   Bendita Iglesia nuestra: si un viernes de Cuaresma coincide con una fiesta, se suprime la abstinencia de carne y ya no se recupera. Pero si una solemnidad como la Anunciación cae un año en Viernes Santo, tan sólo la aplazamos, pero no renunciamos a ella. Lo mismo sucede otros años con la solemnidad de San José. De los ayunos podemos privarnos; de las fiestas, ¡nunca!

   ¿Cómo será esto, si no conozco varón? Por estas palabras sabemos que María no contaba con ser madre. La experiencia singularísima del Amor de Dios que había tenido desde niña la había llevado a realizar el voto de virginidad. Por eso, la primera parte de la embajada del arcángel (Has hallado gracia a los ojos de Dios) no era sino una confirmación de lo que ella había barruntado. La segunda parte (concebirás en tu vientre…) era totalmente nueva.

   El Espíritu Santo vendrá sobre ti. Y la tercera, como para morir de gozo: tu hijo será Hijo de Dios, serás la Madre de su Unigénito. Se estremece por dentro María.

   Hágase… Las almas santas necesitan pocas palabras. Suficiente con ésta, para ti y para mí, si, tras pronunciarla hacemos lo que ella hizo: no echarnos atrás.

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