Evangelio 2018

24 marzo, 2016 – Espiritualidad digital

Días como siglos

siglos   A partir de esta tarde, entraremos en los días más sobrecogedores y decisivos del año. Entre este jueves y el próximo domingo no transcurrirán tres días, sino una eternidad; un abismo insondable que sólo abrazados a la Cruz podremos atravesar. Durante el Triduo Pascual, el tiempo parece ralentizarse, y se vuelven siglos los segundos. Aunque, claro, todo depende. Esquiando, o en la playa, el tiempo pasa volando.

   Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.

   En casi todas las parroquias los confesonarios están abiertos durante toda la mañana del Jueves Santo. Y es que no puede subir al altar de la Cruz quien no esté limpio, salvo que lo haga como verdugo. Esta tarde participaremos de la Misa en la Cena del Señor, y debemos comulgar en gracia. En esa comunión, su Cuerpo abrazará fuertemente el nuestro. Y así, hechos uno, subiremos con Él al Calvario. Una sola carne hasta el tálamo nupcial de la Cruz, cuando la noche nos envuelva entre sus sombras. Llegará entonces el amanecer, y, abrazados a Él, despertaremos a un nuevo día. Pero aún faltan abismos para eso. Partimos…

(JSTO)