Liber Gomorrhianus

19 marzo, 2016 – Espiritualidad digital

Dime con qué sueñas…

sueña   Dice mucho de san José el modo en que escuchaba a Dios: Se le apareció en sueños un ángel de Señor. ¿Tú has soñado con el ángel del Señor alguna vez?

   Uno sueña con lo que uno vive. Durante el tiempo de vigilia, almacenamos en la memoria información que después, al llegar el sueño, se desata y se presenta a la imaginación en las formas más estrafalarias. Quien vive pendiente de sus hijos sueña con ellos; quien vive pendiente del ordenador sueña con monitores y teclados; quien vive pendiente de la comida soñará con bistecs –digo yo–. Pero quien vive pendiente de Dios no es extraño que sueñe con los ángeles. Ellos ven, en personas así, las puertas del sueño abiertas para comunicarse sin provocar taquicardias. Hacen bien.

   Te lo haré más sencillo: prueba a quedarte dormido rezando el rosario. No te digo que vayas a soñar con la Virgen, aunque no serías el primero. Pero te invito a comprobar lo dulce que es despertar –si llega el caso– a las tres de la mañana con un avemaría en la boca. Haces lo que tengas que hacer, y vuelves a la cama continuando aquel avemaría… ¡Así da gusto dormir!

(1903)