Liber Gomorrhianus

17 Marzo, 2016 – Espiritualidad digital

Algunos lo ven muy claro

claro   Es una enfermedad muy común y muy curiosa: cuando las personas ven algo clarísimo, se vuelven ciegos. Ya no ven nada más. Y si alguien no lo ve tan claro como ellos, o ve algo distinto, será tachado de necio o de insensato.

   Es una forma de endiosamiento como otra cualquiera. Pensamos que nuestra inteligencia es el último criterio de verdad. La obediencia, en estos casos, queda anulada. Cuando alguien se acerca a decirme que ha visto algo clarísimo, aunque sea delante del sagrario, tiemblo. La mayor parte de las veces tengo que escuchar disparates enciclopédicos. Y, en todo caso, ante alguien que lo ha visto clarísimo sé que no tengo nada que decir. ¿Para qué?

   Ahora vemos claro que estás endemoniado. ¡Y se lo decían a Dios! Pero, como lo veían clarísimo, nadie logró hacerles cambiar de opinión.

   Anda, toma nota. Cuando veas algo claro, sé humilde y pregunta a quien sepa más que tú. Si te lo confirma, tu claridad se verá refrendada por la sabiduría. Y si ese alguien te habla en nombre de Dios y te lo niega… obedece, por lo que más quieras. Así, cuando descubras que te habías equivocado, te alegrarás de haber obedecido.

(TC05J)