Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

9 Marzo, 2016 – Espiritualidad digital

Muertos que oyen

muertos   No te extrañe leer que los muertos oyen. Y menos aún saber que, al oír, resucitan. Pensarás que, si oyen, no están muertos, y, si no están muertos, no pueden resucitar. Pero hablamos de una muerte peor que la del cadáver, y de una voz más poderosa que la tuya o la mía. Ojalá te lo sepa explicar; hay mucho en juego.

   Llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la hayan oído vivirán.

   Podría hablarte de Lázaro: muerto estaba, y al escuchar la voz de Dios invitándole a salir de su sepulcro se levantó. Pero, mejor, podría hablarte de Mateo. Más muerto que Lázaro estaba él, porque, aunque su corazón latía, su alma se hallaba en el sepulcro de su pecado. Escuchó la voz de Dios, se levantó, y vivió vida eterna.

   O, mejor aún, podría hablarte de ti. Vives una vida que es muerte, porque vives para la muerte: tus preocupaciones, los afanes de este mundo, tus disgustos y enfermedades, tus efímeros consuelos… Escucha hoy la voz del Señor, levántate de tu postración y vive vida eterna. Sal de ese sepulcro, y vive para Dios.

(TC04X)