Liber Gomorrhianus

29 Febrero, 2016 – Espiritualidad digital

Cuando los tuyos quieren matarte

urgencias   ¡Qué escena tan desconcertante, la que nos muestra a los familiares y vecinos de Jesús queriendo asesinarlo! Se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco, con intención de despeñarlo.

   Luego lo pienso, y deja de desconcertarme. ¿No me sucede a mí –¡Y a ti!– lo mismo con mis íntimos: mis pasiones, mis afectos, mi imaginación, mis pensamientos…? En ocasiones, parecen conjurarse, furiosos, contra mi alma, y la sacan de su Pueblo, del santuario interior donde mora con Dios, para despeñarla: el cuerpo quiere comer, el corazón llora por un fracaso, la imaginación se dispara y grita mil recuerdos y fantasías, el pensamiento discurre entre problemas y urgencias… Todos ellos tiran del alma y la sacan de Dios para despeñarla en un vértigo de muerte. Porque ni la comida, ni los consuelos, ni los problemas ni las urgencias me darán vida eterna. Pero si, por ellos, me alejo de Dios, moriré.

   Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba. No lucharé contra ellos, porque también esa lucha me precipitaría en el abismo. Me abriré paso, los dejaré atrás, y me recogeré en Dios. La urgencias que no pueda atender desde Él no merecen ser atendidas.

(TC03L)