Evangelio 2018

24 febrero, 2016 – Espiritualidad digital

La gracia está en el fondo de la pena

golgota   Si hace tres días mostraba Jesús a los apóstoles su gloria en el Tabor, hoy dibuja para ellos el primer crucifijo, y les anuncia: El Hijo del hombre va a ser entregado, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen. Si en el Tabor lo honraban como a Dios Moisés y Elías, en el Gólgota se burlarán de él gentiles y fariseos. Si en el Tabor su rostro resplandecía como el sol, ese mismo rostro, en el Calvario, se mostrará lienzo de sangre y salivazos, retablo de todos los ultrajes.

   Y, con todo… La misma gloria que brillaba en el Tabor brillará en el Gólgota. No serán rayos de luz y blancura de nieve, sino tinieblas y púrpura de sangre. Pero todo el Amor del Padre se derramará allí sobre los hombres.

   Sí, ya sé… No se vislumbra a primera vista. Es lo que sucede con las tinieblas. Los ojos necesitan tiempo para adaptarse, es preciso que se dilaten las pupilas. Por eso, durante estos día previos a la Pascua, contemplamos absortos el Crucifijo sin retirar de él la mirada. La Cuaresma es tiempo de fe.

(TC02X)