“Evangelio

22 Febrero, 2016 – Espiritualidad digital

Es Pedro

llaves   Las llaves de casa no se entregan alegremente. Cuando se las das a alguien, le estás otorgando el poder sobre tus cosas, la facultad de entrar y salir, y el privilegio de no tener que llamar al timbre. Por eso, lo normal es reservar ese privilegio a los miembros de la familia.

   Te daré las llaves del reino de los cielos. Es mucho poder para un pecador. Sobre todo, teniendo en cuenta que Jesús no le dio a Pedro las llaves del cielo para su uso exclusivo, sino para que, como cabeza visible de una inmensa prole, abriera y cerrara las puertas de la casa de Dios a todos los miembros de la Iglesia.

   Hay quien dice: «Dios se ha fiado de los hombres». Yo creo que no; Él sabe que ninguno de nosotros somos de fiar. Creo que Dios ha amado a los hombres, y les ha dado, en Pedro, las llaves de su casa, porque se fía de su propio Amor. Por eso, cuando miramos al Papa, no deberíamos fijarnos tanto en sus cualidades humanas como en lo que le ha hecho merecedor del papado: es el hombre amado por Cristo y elegido por Él. Es, simplemente, Pedro.

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