“Evangelio

16 Febrero, 2016 – Espiritualidad digital

Aprende a perdonar

perdonar   Son muchos quienes confunden rencor con dolor, y muchos también quienes confunden perdón con frialdad.

   Te hicieron daño, y aún te duele. Cuando, en misa, se reza el Padrenuestro, me he fijado que, al llegar a perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, cierras los labios. No te atreves a comulgar, y ni siquiera confiesas. Pero si esperas a que deje de dolerte la ofensa para acercarte a Dios, cada día que pase estarás peor. Tu dolor no es pecado. Es, simplemente, dolor.

   Te hicieron daño, y afirmas haber perdonado. Pero no has querido tener trato con quienes te hirieron, no quieres hablar sobre ellos. Simplemente, dices que aquello ya pasó, que has perdonado. Pero enterrar no es perdonar.

   Perdonar consiste en rezar por quien te ofendió, aunque duela; en acoger con buena cara a quien te hirió cuando se acerque a ti, aunque por dentro revientes. Y, sobre todo, en saber que Dios permitió que te hicieran daño para obtener un bien. Sepas o no cuál es ese bien –ya lo sabrás–, bendice al Señor por haberlo permitido. Un día comprenderás. Y, sobre todo, ten por seguro que has perdonado. Aunque siga doliendo.

(TC01M)