Evangelio 2018

12 febrero, 2016 – Espiritualidad digital

Lo mejor es no ayunar

ayunar   ¿Sabes? Lo ideal es no ayunar. Ojalá no ayunes, ojalá te sacies.

   ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo, y, en cambio, tus discípulos no ayunan? Es la pregunta de doña carne y de los señores afectos al alma. Te privaste de la comida «entre horas», redujiste la ración del desayuno, eliminaste esa cerveza de antes de comer, apagaste el televisor y dejaste de escuchar música por las tardes. Entonces, doña carne y los señores afectos comenzaron a pasar hambre, y miraron al alma. La vieron saciada, exultante, gozosa, cantando y bailando como en un banquete… Y se rebelaron.

   ¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? No sólo no ayuna, sino que le ha dado al alma por comulgar a diario, y reza más que antes, y se atiborra con la Palabra de Dios. Está de fiesta.

   Llegará un día en que se lleven al novio, y entones ayunarán, le contesta el alma a doña carne y a los señores afectos. «Vosotros sois ese día. Porque no podéis ver a Cristo sin morir primero. Por eso ayunáis. Pero, cuando hayáis muerto, os sumaréis a la fiesta de la Vida».

(TC0V)