Evangelio 2018

14 enero, 2016 – Espiritualidad digital

Del Sacerdote al sacerdote

sacerdote   Se acerca a Jesús un hombre enfermo; sucia y purulenta la piel, suscita el asco y la repulsión de todos. Pero Jesús lo toca, y –quiero, queda limpio– la inmundicia se convierte en limpieza –la lepra se le quitó inmediatamente–.

   Él lo despidió, encargándole severamente: – «Ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés».

   Ya lo ves: del Sacerdote al sacerdote. Igual que hoy, aunque hoy escribiría las dos veces «Sacerdote», con mayúscula. Porque el sacerdote de la Nueva Alianza es Cristo. Acudes a él cubierto de la inmundicia de tus pecados, y él –¡Cristo!–, mediante las palabras de la absolución te devuelve la salud y la pureza del alma. Sales del confesonario, y te diriges al sacerdote. Depositas en su patena tu vida, ya sanada por el Perdón, y le dices: «El Señor reciba de tus manos este sacrificio…» Queda consagrado el pan, ofrecida con Él tu vida, y el sacerdote te da de comer el alimento celestial.

   No nos pidáis a los sacerdotes otra cosa; no sabemos hacerla. Pedidnos lo único que podemos y sabemos hacer, aquello para lo que hemos nacido y hemos sido ordenados: que os acerquemos a Cristo.

(TOP01J)

“Evangelio