Evangelio 2018

10 enero, 2016 – Espiritualidad digital

¡Qué frío!

bautsr   Perdóname si estas breves líneas son, hoy, demasiado personales. Pero, al considerar el Bautismo de Cristo, me cuesta mucho separarme de mi peculiar forma de contemplarlo.

   Me refiero al invierno, y a estas mañanas de frío que disfrutamos en la Sierra. Salgo al amanecer para rezar el santo rosario. Voy abrigado, pero, aún así, el viento corta en la cara. Contemplo los misterios luminosos: «El Bautismo de Cristo en el Jordán». Imagino a Juan, veo llegar a Jesús, escucho el diálogo que mantienen, y, de repente… Juan sumerge al Señor hasta el fondo en las aguas del río. «¡Qué frío!». Me entra tiritona. No sé si el Bautista trabajaba sólo en primavera y verano; pero, si bautizaba en invierno… Penitencia, desde luego, hacían.

   Entonces escucho a Juan: Yo os bautizo con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego… Entro en calor. Mientras el agua pasa, el fuego se queda. Y le pido a Dios que no nos falte nunca ese Fuego de la gracia bautismal que es la vida del alma.

   Es curioso: en mis rosarios de verano, todo lo medito al revés. Entonces me quedo en el agua, y el fuego se hace dulce. Cosas mías.

(BAUTSRC)

“Evangelio