Evangelio 2018

24 diciembre, 2015 – Espiritualidad digital

¿Por qué?

¿Por qué?   Esta noche nos reuniremos con nuestros familiares en torno a la mesa, y sabremos que no es una noche cualquiera. Celebraremos el nacimiento del Niño Dios. Muchos, después de cenar, nos dirigiremos a la iglesia para participar en la Misa del Gallo. Allí dentro, cuando el sacerdote ponga en nuestros labios la Eucaristía, sentiremos que la misma Virgen deposita en nuestros brazos a su Pequeñín. Es el mismo Dios quien, recién nacido, se entrega a nosotros.

   Todo eso sucederá esta noche. Pero sucedió también hace un año, y dos, y tres… Me da miedo que, después de tantas navidades, hayamos dejado de hacernos preguntas y nada nos sorprenda.

   Ante una imagen del Niño Jesús como las que contemplamos en nuestros belenes hay que detenerse y preguntarse: «¿Por qué? ¿Por qué decide Dios hacerse hombre, y nacer niño, y recostarse en un establo, y vivir indefenso hasta morir en una cruz?»

   Nos responde Zacarías: Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto.

   Dios nos visita porque tiene entrañas de misericordia; porque ama al miserable, y esos miserables somos nosotros. Dios nos visita porque no puede mirarnos sin llorar de ternura. Somos muy amados.

(2412)

“Evangelio