“Evangelio

10 Diciembre, 2015 – Espiritualidad digital

Usa los oídos

oídos   No quieras hablar mucho. Podrías ahogar, con tanta palabrería, al que viene. Porque Aquél que viene, a quien esperamos, es la Palabra. Pero, aún siendo Dios, es Palabra que resuena en voz bajita, como un susurro. Y sólo la escuchan quienes están sumergidos en un profundo silencio.

   Has dejado claro ante Dios y ante los hombres que tienes boca. No has parado de hablar desde hace años. Lo asombroso es que aún te quede saliva. Pero, ¿tienes oídos? Anda, pálpate la cabeza y busca, a los lados de la cara, dos orejas. Allí están los oídos. Cierra la boca y ábrelos bien.

   El que tenga oídos, que escuche. Busca un lugar recogido, lejos del jaleo y del ruido. Entra en una iglesia, arrodíllate ante el sagrario, y escucha el silencio. No es un silencio cualquiera. Es un preludio. El silencio de los sagrarios está lleno de esperanzas, como cuando has hecho a alguien una pregunta importante y esperas su respuesta. O cuando has suplicado ayuda a quien te ama, y esperas su consejo. Es un silencio, a la vez, nervioso y pacífico.

   Quédate callado, y no dejes de escuchar ese silencio. Llena de silencio los oídos. Muy pronto hablará Dios.

(TA02J)

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