Evangelio 2018

5 diciembre, 2015 – Espiritualidad digital

Montano y el llano de Pepuza

montano   En el año 172, Montano se marchó con los suyos al llano de Pepuza para esperar allí la segunda venida de Cristo. No pareció importarle mucho que el resto de los mortales se condenase.

   Malo sería que nuestros templos fueran el nuevo llano de Pepuza. Se está muy bien allí dentro, ¿verdad? Pero fuera… Fuera hay mucha gente.

   Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Nosotros tenemos noticia cada mañana de la cercanía del Señor. Pero, fuera de nuestros templos, son millones las personas para quienes Jesucristo es alguien muy lejano. ¡Si hasta lo han echado de las navidades! Abetos, paisajes nevados, estrellas, y el infumable gordo de las barbas que les ha cambiado el paternóster por un horrísono «¡Jo, jo, jo!». Pero de Jesús, María y José… Nada. Ni la más mínima noticia para ellos.

   Es urgente que seamos la navidad del mundo. Tenemos vocación de Belén viviente. Pueden prohibir los belenes en los colegios públicos, y desterrarlos de las calles. Pero no pueden, no podrán jamás, impedirnos hablar de Cristo a los hombres. Salvo que nosotros mismos nos lo impidamos. ¡Se está tan bien en nuestros templos!

(TA01S)

“Evangelio