Liber Gomorrhianus

29 Noviembre, 2015 – Espiritualidad digital

Si hay que volar, se vuela

volar   Muchos se piensan que son metáforas, y san Pablo y yo creemos que es la verdad cruda, tan preciosa que no necesita aderezos: Verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.

   Ya digo que no estoy solo en esto. Pablo dice que nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires (1Ts 4, 17). De modo que, por si fuera poco, volaremos. ¿Por qué no? ¿Acaso nunca has soñado que vuelas? Es la pesadez de tu cuerpo la que te impide hacerlo. Pero el cuerpo glorioso, liberado ya de las ataduras de la física, volará con la misma facilidad con que ahora bosteza. Si el Señor viene en los aires, a los aires saldremos a su encuentro. Si se acerca en una nube, sobre nubes saldremos para recibirlo.

   ¡No tardes, Señor! Mira que es mucho lo que llevamos esperando. Y no es que queramos volar; no nos hace ninguna falta. ¡Queremos verte! ¡Oh, Jesús! ¿Hasta cuándo nos ocultarás tu rostro? ¿No ves que nuestros ojos, abrasados de hambre, no saben ya donde posarse si no encuentran tu divina faz?

   ¡Ven, Señor Jesús!

(TAC01)

“Evangelio