Evangelio 2018

20 noviembre, 2015 – Espiritualidad digital

El templo más precioso

templo   Imagina que entrases un día en la casa de tus padres, en esa casa donde pasaste la niñez y jugaste con tus hermanos, en ese hogar donde recibiste el cariño de los tuyos y al que regresabas al volver del colegio… Y la encontrases desvalijada, llena de inmundicia, los cajones tirados en el suelo y las mesas volteadas. Imagina que encontrases el dormitorio de tus padres cubierto de estiércol, y el lecho donde fuiste concebido desvencijado y ultrajado… ¿Llorarías?

   Así lloró Jesús al ver el templo de Dios, su Padre, habitado por depredadores y comerciantes.

   Escrito está: «Mi casa es casa de oración»; pero vosotros la habéis convertido en una «cueva de bandidos».

   Y así llora Jesús cuando ve un alma en pecado. Porque esa alma es su casa, la casa de su Padre, el templo creado por Dios para ser morada de la Trinidad. Y, cuando el pecado entra allí, lo profana y lo ensucia, lo ultraja y lo llena de estiércol. ¡Si viéramos con los ojos el horror de un alma en pecado!

   En el sacramento del Perdón, Jesús purifica de nuevo el alma, y vuelve a habitar en ella. Un alma en gracia es casa de oración.

(TOI33V)

“Evangelio