Liber Gomorrhianus

18 Noviembre, 2015 – Espiritualidad digital

Mucho trabajo, y poco tiempo

tiempo   El hombre no está sobre la Tierra como una miga de pan caída de la mesa, esperando a que la escoba se la lleve al basurero. Aunque, mirando a algunas personas, cualquiera diría que es así: parecen no tener otro empeño que dejar pasar el tiempo de la forma más entretenida posible hasta que se los lleve la muerte. Jóvenes que pasan horas ante el ordenador o la videoconsola, como si no tuvieran otra cosa que hacer; adultos que ven consumirse sus días sin más planes que sobrevivir; ancianos que parecen estar esperando a la muerte ante el televisor, sin ninguna otra ocupación, durante años… ¿Es ésta la suerte del ser humano?

   Negociad mientras vuelvo. El hombre tiene una misión que cumplir sobre la Tierra, y se le van a pedir cuentas sobre esa misión. Un minuto perdido es una deslealtad hacia Dios, porque es irreemplazable. Estamos llamados a redimir el mundo, no a morir delante de una pantalla.

   El joven tiene que empeñar su vida en el Amor más grande. Y el adulto tiene que anunciar el Reino. Y el anciano debe orar mucho y ofrecer, salvando almas con su debilidad y sus dolores.

   ¡No hay tiempo que perder!

(TOI33X)

“Evangelio