Evangelio 2018

30 octubre, 2015 – Espiritualidad digital

No es por meter el dedo en el ojo…

meter el dedo en el ojo   Leyendo el Evangelio, uno se puede acabar preguntando si Jesús no curó a nadie en martes, o en jueves. Parece como si todas las curaciones las hubiera realizado en sábado… Supongo que también los demás días sanó a los enfermos, pero a los fariseos les provocaban especialmente las curaciones realizadas en sábado, cuando, por Ley, estaba prohibido el trabajo. Sin embargo, Jesús no llevó a cabo esas curaciones con intención de meter el dedo en el ojo a los fariseos. Algo quiso decir con ese gesto:

   ¿Es lícito curar los sábados, o no?

   El sábado era el día del descanso de Dios. Jesús sabía que, muy pronto, ese descanso sabático de Dios tendría lugar en el sepulcro de José de Arimatea. Allí descansaría en la muerte Dios encarnado. Y esa muerte, precisamente, sería la que traería la salud a los enfermos y la libertad a los esclavizados por el pecado. Con esa muerte vencería Dios a la muerte.

   Por eso cura Jesús en sábado: para anunciar que su muerte traería la salvación, y que, tras el Sábado de muerte, vendría un domingo de vida eterna. Las puertas del Séptimo Día se han abierto, y vivimos en el Octavo: el Domingo.

(TOI30V)

“Evangelio