Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

29 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

La casa vacía

casa   Lo he visto muchas veces. Tienes el alma llena de cosas, porque se han filtrado a través de tu piel y se han alojado en lo más profundo de tu espíritu: trastos, artefactos, tecnología, preocupaciones, afectos desordenados, consuelos efímeros, comida y bebida, noches de insomnio, falsas urgencias… ¡No cabe ni un alfiler! Llega Jesús, llama a tu puerta, y ni siquiera lo escuchas. El sonido de su llamada queda amortiguado por el ruido que hay dentro de ti. Además, si lo escuchases, tampoco le abrirías, porque no sientes necesidad de Dios. ¡Estás tan lleno! ¡Tan lleno de inmundicia!

   Vuestra casa se os quedará vacía. Eso es lo peor de todo. Que los diez mil armatostes que llenan tu alma se disuelven a toda velocidad, porque son tierra y polvo. Un día, te encontrarás con el alma vacía, despoblada y solitaria, manchadas sus paredes de putrefacción, y –¿me dejas que te lo diga?– envuelto en tu propio vómito. ¿Qué harás, entonces?

   ¡Hazlo ahora! ¡Saca del alma todo eso que te sobra y te mata! Vacía la casa, límpiala en el sacramento del Perdón, y deja entrar a Cristo. Recíbelo con cariño, y se quedará para siempre. Y ya no necesitarás nada.

(TOI30J)

“Evangelio