Liber Gomorrhianus

28 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

Cuerpos que derraman gracia

simón y judas   Cuando está a punto de estrenarse la séptima entrega de «La guerra de las galaxias», la expresión salía de él una fuerza que los curaba a todos puede ser equívoca. Si bien es cierto que la gente trataba de tocarlo, no por eso estamos hablando de un campo magnético o de algún tipo de energía descomponible en neutrones. Hablamos del Espíritu, y el Espíritu no es tangible. Sin embargo, a la hora de transmitirlo, cuerpo y alma operan juntos. Por eso Jesús imponía las manos sobre los enfermos.

   Ese mismo poder fue conferido por Jesús a los apóstoles. A través de sus cuerpos manaba la gracia divina. Y ellos, a su vez, imponiendo las manos sobre varones escogidos, lo transmitieron a los presbíteros.

   Hoy celebramos a Simón y Judas. Su apostolado no fue algo puramente espiritual o intangible. Dejaron sus cuerpos en el intento, murieron mártires, y así derramaron gracia sobre el mundo.

   La misma gracia brota de las manos de los sacerdotes, y también de sus labios. Unidos a los apóstoles por su comunión con el Obispo y el Papa, siguen siendo el cauce corporal por el que se derrama en la Tierra la más espiritual de las gracias.

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“Evangelio