Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

26 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

Que no te toquen la chepa

chepa   Dicen que tocar la chepa de un jorobado trae suerte. Pero no creo que a ningún jorobado le haga mucha gracia que le acaricien la joroba. Salvo que cobren por ello, claro. Pero lo normal es que una persona que camina encorvada se alegre de recobrar la verticalidad.

   Así le sucedió a la mujer que estaba en la sinagoga cuando entró Jesús. Desde hacía dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y andaba encorvada, sin poderse enderezar. Cuando Jesús la curó, en seguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios.

   Con todo, lo mejor del episodio es lo que el evangelio no nos cuenta. Porque san Lucas dice que Jesús la llamó; y, acto seguido, relata que le dijo: –«Mujer, quedas libre de tu enfermedad». Lo que calla es que, entre una cosa y otra, cuando Jesús la llamó, ella acudió a su llamada.

   Muchos andan encorvados, con los ojos en tierra, sin mirar jamás al Cielo durante años. Y cuando Jesús, a través de un amigo o de un sacerdote, los llama, se dan la vuelta y porfían; no necesitan –dicen– que nadie los salve. Yo creo que son los que cobran por dejarse tocar la joroba.

(TOI30L)

“Evangelio