Evangelio 2018

21 octubre, 2015 – Espiritualidad digital

No un boquete, sino dos

boquete   El procedimiento del butrón es un clásico en la metodología del robo con violencia en las cosas. Existen modalidades de robo más pacíficas, como la llave maestra, que puede conservar intacta la cerradura. El butrón, sin embargo, te abre un boquete en el muro, y, además de llamar a la policía, tienes que llamar a los albañiles.

   Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora va a venir el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. ¡Toma, claro! Si yo veo al ladrón acercarse con la taladradora, le abro la puerta y que se sienta en casa. Que robe, pero que no destroce.

   Al dueño de la casa, Satanás, Príncipe de este mundo, le abrió Cristo dos boquetes: uno de entrada, y otro de salida. El de entrada fue la inmaculada concepción de María: Ella fue sustraída al poder del Enemigo, y a través de ese virginal boquete entró en la Historia el Verbo.

   El boquete de salida fue la Cruz. Un boquete abierto en la muerte, por el que al Demonio se le escapan, volando hacia la eternidad, los hijos de Dios. No hay albañil que repare eso… Aunque hay necios que no quieren salir.

(TOI29X)

“Evangelio