Liber Gomorrhianus

18 Octubre, 2015 – Espiritualidad digital

Por encima de todo, servir

servir   La Última Cena fue todo un resumen de la misión del Hijo de Dios. Lavó los pies de sus apóstoles, partió para ellos el Pan, se lo dio a comer, y, por si fuera poco, Él mismo se sirvió en alimento para vida eterna.

   El Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos. Jesús ha sido –y es– el gran Camarero de la Humanidad. Pone cada día la mesa del altar, distribuye el Alimento en las manos de sus sacerdotes, se deja devorar, limpia los pecados de los fieles en la Penitencia…

   ¿A dónde vamos nosotros? ¿De quién somos discípulos? El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Cuando pretendemos llevar siempre la razón, cuando aspiramos a que los demás nos obedezcan, cuando deseamos ser bien vistos por todos, cuando nos esforzamos por decir la última palabra… Deberíamos plantearnos a quién seguimos.

   Si somos discípulos de Cristo, debemos gozarnos en ser los últimos. Y ofrecer nuestra opinión sin imponerla, y postrarnos a los pies de nuestro prójimo. Y, por encima de todo, servir. A eso hemos venido.

(TOB29)

“Evangelio